LA OEA Y SU TRAICIÓN A LOS PUEBLOS DE AMÉRICA LATINA por Angélica Paredes

Punta del Este, Uruguay, enero de 1962. Sesiona el Consejo Interamericano Económico y Social de la Organización de Estados Americanos. Allí, el representante del gobierno cubano, Comandante Ernesto Che Guevara, denuncia la política hostil de Estados Unidos contra la naciente Revolución y el carácter usurpador de los planes de Washington para la región latinoamericana.

Luego de una serie de agresiones perpetradas por las bandas contrarrevolucionarias desplegadas por toda la isla caribeña, y financiadas por la Agencia Central de Inteligencia, CIA, Cuba fue expulsada de la OEA.

El hecho ocurrió durante la mencionada reunión en Punta del Este. Todos los gobiernos latinoamericanos, con excepción de México, rompieron relaciones diplomáticas con el gobierno revolucionario. Ese fue el contexto en el que el Comandante Fidel Castro proclamó la II Declaración de La Habana.

La II Declaración de La Habana patentizaba la decisión de los cubanos de continuar resistiendo y de construir el Socialismo

Aprobada en Asamblea General del pueblo reunido en la Plaza de la Revolución José Martí el 4 de febrero de 1962, el emblemático documento patentizaba la decisión de los cubanos de continuar resistiendo y de construir una nación soberana y socialista, pese a las presiones del imperio y sus aliados.

Ese histórico texto se convirtió en una auténtica reafirmación de principios, a favor de la proyección y vocación latinoamericana de la Revolución Cubana.

Raúl Roa García

En Uruguay, el 31 de enero de 1962, Cuba fue expulsada del “ministerio de colonias yanqui” como lo calificó el Canciller de la Dignidad, Raúl Roa García. Y es que la historia de la labor infausta desempeñada por la Organización de Estados Americanos en la región es bastante dolorosa y extensa.

La OEA surge como parte de la Conferencia Internacional Americana de Bogotá en 1948. Su disfraz de supuesto mecanismo aglutinador de las naciones del hemisferio, pretende esconder su verdadera función como títere al servicio de Estados Unidos.

¿Cómo olvidar su apoyo en 1954 a la intervención en la Guatemala de Jacobo Arbenz, y su silencio ante la invasión a Playa Girón en abril de 1961 y ante las acciones terroristas cometidas contra Cuba?

¿Cómo olvidar que con su complacencia se produjo el desembarco de marines estadounidenses en República Dominicana en 1965?

¿Cuál fue la respuesta de la OEA en 1982, durante la Guerra de las Malvinas, donde se enfrentaron Argentina y Reino Unido?

Y en 1983, en Granada, cuando el Primer Ministro Maurice Bishop fue derrocado por un golpe militar y muere asesinado; mientras se produce la intervención norteamericana en esa pequeña isla caribeña tampoco hubo una respuesta de condena desde la Organización de Estados Americanos.

Plan Cóndor

La OEA guardó silencio ante la Operación Cóndor, calló ante los conflictos bélicos en Centroamérica, y también lo hizo ante la invasión a Panamá en 1989.

Como denunció en múltiples ocasiones el Comandante Hugo Chávez, la Organización de Estados Americanos no condenó el golpe de estado en Venezuela, en abril de 2002.

Durante todas estas décadas, Cuba resistió y venció. Integró con su moral y su ejemplo otros bloques de concertación regional. Y se hizo justicia, aunque su gobierno dejó claro que jamás el país retornará a ningún mecanismo que sea instrumento de dominación para nuestros pueblos.

En junio de 2009, la Asamblea General de la OEA, celebrada en San Pedro Sula, Honduras, eliminó la bochornosa resolución que en 1962 expulsó a Cuba de ese foro.

En ese momento, el escenario de América Latina y el Caribe contaba con gobiernos más comprometidos con sus pueblos y con su historia.

Sin embargo, Cuba reiteró que no regresaría a ese organismo, el cual desempeñó un activo papel a favor de la política de hostilidad de Washington contra la Revolución cubana.

Raúl Castro Ruz

En varias ocasiones, el presidente cubano, General de Ejército Raúl Castro Ruz, recordando al Héroe Nacional José Martí ha afirmado que “antes de que Cuba se una a la OEA, primero se unirá el mar del norte al mar del sur, y nacerá una serpiente de un huevo de águila”.

Raúl ha dicho: “En nuestra opinión, la OEA desde su fundación fue, es y será un instrumento de dominación imperialista y ninguna reforma podría cambiar su naturaleza, ni su historia. Por eso Cuba jamás regresará a la OEA”.

Cuba apuesta por mecanismos regionales de integración donde la complementariedad, el respeto y la solidaridad sean sus principios para las relaciones entre los pueblos.

Hoy podemos preguntarnos como lo hizo Fidel en su Reflexión del 14 de abril del año 2009, bajo el título “¿Tiene la OEA derecho a existir?”.

Fidel fue, como siempre, claro en su respuesta: “La OEA tiene una historia que recoge toda la basura de 60 años de traición a los pueblos de América Latina”.

Vea Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba: Fracasa provocación anticubana

Fuente: Radio Rebelde

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s